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LO REAL-LE RÉEL-THE REAL

No es propiamente una obra con argumento. Claro que suceden cosas, y muchas a la vez, apelando a distintos niveles de significación. Cómo las capas de una cebolla, los argumentos se van superponiendo más que sucediendo uno tras otros. Lo que sigue es entonces un programa, más que como una lista de sucedidos, como una serie de preguntas que podemos hacernos mientras vemos lo que va apareciendo sobre el escenario.

Prólogo
Se corta el aíre.

El punto de vista flamenco. Presentación del testigo y sus herramientas.

Primera parte
Un hombre: de los muertos crecen flores.
Una mujer: el cielo tiembla y se cae.

El flamenco es lo que habla, canta, baila: granaínas, malagueñas, verdiales. Suerte de exorcismo, el mal que crece dentro de mí. ¿Se preguntó alguien porqué Hitler in my heart, la composición de Antony and The Johnsons, es un fandango? Fandango, fado, predestinación, destino…
Las mismas ciencias positivas que ayudaron a conocer el flamenco construyeron la maquinaria racista de exterminio. Antes de la modernidad, nuestra edad media. Anacronismo: a los gitanos se les persiguió siempre.
Un arte degenerado. Tomás de Perrate mete por tonás el Karawane de Hugo Ball. ¿Qué significa ser orientales? Extraños compañeros de cama: judíos, homosexuales, testigos de Jehová, comunistas y gitanos. ¿Qué significado, entonces, podemos dar al orientalismo? Metástasis: donde Xenakis, antifascista, herido por sus mismos aliados, define con precisión la forma de la anomalía.
Una música que salé de ahí, lo que en Europa llaman las clases delincuentes. Nos decían robagallinas, siempre al asalto del corral. Es posible imaginar a la vez el flamenco y a los nazis. La primera película de Tony Gatlif, Canta gitano: el maestro Mario Maya baila en el campo de concentración, Manuel de Paula por cabales, abrase la tierra que me quiero morir….

Intermedio
Carmen, la chinche y la pulga.

¿Y esa extraña fascinación? Un emblema nacionalista, Tiefland en la que Leni Rienfestal hace de bailaora mientras los gitanos representan a los habitantes impuros de las tierras bajas.
Y la pasión de Goebbels por nuestras estrellas cinematográficas agitanadas, por el folklore patrio. Más allá de la propaganda, se anuncia un mundo que hace iguales a los hombres y a sus mercaderías.
Carmen la de Triana o Mariquilla Terremoto. Nietzsche contra Wagner: no sólo Carmen, la música africana de Bizet, ¡jamás escuche una música tan verdadera, esa Jota de los Ratas que Chueca arroja a la cara del mundo desde la Gran Vía! En el reino de la mercancía los chamarileros estorban, sólo venden baratijas.
Historias raras: una judía holandesa salva su vida gracias a su retrato como bailaora gitana; los dibujos de flamencas de Hannah en los barracones de Terezin; en el campo, Madame Fifí, la bailarina, desnuda ante el oficial de la Gestapo, le arrebata su pistola, lo mata y, a continuación, se suicida. ¿Hay juicio al final de la historia?

Última estación:
La muerte es un maestro bienvenido.

Pero, ¿qué cosa es un campo de concentración? A nosotros, la primera vez que nos detuvieron, nos llevaron detenidos al campo, como a mi padre, como a nuestros abuelos, como siempre a nuestra gente. Los gitanos no han contado su historia, no han contado en la historia. Meter voces gitanas en los Differents trains de Steve Reich.
¿Cómo empezar a contar nuestra historia sin ser absorbidos por la gran Historia? ¿Cómo seguir diciendo que somos pueblo sin aspirar a ser nación? ¿Es eso lo que la voz flamenca puede ofrecerle a los gitanos?
Plegaria: la banda de judíos y gitanos interpreta La muerte es un maestro venido de Alemania, el tango de Paul Celán. Pies contra geografía. La tierra no es un país. El suelo no conoce los mapas. Para los fantasmas la representación no es un problema. Los que somos nadie, los que no tenemos nombre.
El clap de una mano contra el cuerpo, la rodilla rota contra la tarima, una palma sorda, la respiración tartamuda, el sonido del aire al abandonar la garganta. En los márgenes de una carretera, al borde del camino, perdido, un vagón de cuerpos vivos y muertos. Intentar demoler el tiempo histórico alterando su ritmo, otra manera de contar.
Nada se ve.  Un, dos, tres. Un, dos, tres. Cuatro, cinco, seis. Cuatro, cinco, seis. Siete.

Pedro G. Romero


Más información ⬇

Israel Galván sigue dando cuerpo a sus obsesiones, perturbaciones que nacen, se reproducen y mueren. Una y otra vez: la vida, el sexo y la muerte centran su trabajo. Si en El final de este estado de cosas partía de una escritura, el Apocalipsis de Juan de Patmos, para deletrearlas con su paseo imaginario y simbólico, ahora, trabaja a partir de una serie de acontecimientos reales: la persecución y el exterminio de los gitanos por los nazis, pero también la fascinación de estos mismos nazis con la música y el baile de los flamencos. Un acontecimiento anuda términos tan contradictorios: en la película de Leni Riefenstahl Tiefland (1943) Tierras bajas basado en la obra nacionalista de Ángel Guimerá Terra baixa-, donde actuaba también como bailaora flamenca, utilizó como extras a gitanos centroeuropeos de un campo de concentración próximo, la mayoría de los cuales serían asesinados en las cámaras de gas nazis.

Israel Galván explora una historia antagonista. Desde que Nietzsche utilizara los acordes ‘africanos’ de la Carmen de Bizet o los tangos de la Gran Vía de Chueca y Valverde en sus arrebatos contra Wagner, estos dos mundos se muestran en oposición. Los hombres puros de las tierras altas bajan a la ciudad corrupta y se degeneran en lupanares, casas de juego y refugios de delincuentes, precisamente ahí, en el mundo del lumpen donde apareció el flamenco. Es en esa capa freática de los de abajo donde Israel Galván ha encontrado los índices musicales que apuntalan su obra: en la canción Hitler in my heart en la que Antony & The Johnsons recurren a la malagueña, al ritmo del fandango; en el sonsonete de Los Piconeros que Imperio Argentina interpreta en la película alemana Andalusische Nächte y que Man Ray utiliza para ensalzar el deseo sexual en la sonorización de L’Étoile de Mer; en el tango Plegaria de Eduardo Bianco, llamado también Tango de la Muerte, que habían popularizado las bandas de violinistas gitanos, es tocaba por un grupo de judíos en el campo de concentración de Janowska para marcar el ritmo y dar pie al poema Todesfuge de Paul Celan: “la muerte es un maestro venido de Alemania”.

Israel Galván,de alguna manera, ha girado su cuerpo hacía un espacio más realista, no sólo por la veracidad de la historia, si no porque en la depuración de su trabajo lo simbólico y lo imaginario deja entrever, cada vez más, algunos pasos de eso, inexpresable, que es lo real. No se trata de un argumento ex nihilo, el Oratorio que Teatro Estudio Lebrijano presentó en Nancy en 1971 o la colaboración de Mario Maya –maestro de Israel Galván- en el Canta gitano de Tony Gatlif, son algunas pruebas de esto. El testimonio de uno de estos gitanos, superviviente de Auschwitz, ante la redada en la que lo cazaron los nazis, es significativa del punto de vista que aquí se trata: “no había sorpresa, en nuestra memoria siempre nos habían detenido; en la paz y en la guerra; deportados, encerrados en campos de concentración, a muchos nos habían asesinados”.

Israel Galván sigue trabajando con el montaje, con las cualidades sinestésicas del montaje cinematográfico. El flamenco, más que por mezcla o por fusión, se ha construido por montaje, sumando distintos elementos que, a la vez, mantienen su propia forma prístina. Chicuelo o Tomás de Perrate, músicos de Sistema Tango o del combo contemporáneo Proyecto Lorca, Belen Maya o Isabel Bayón, David Lagos o Bobote y su grupo de gitanos de las Tres Mil Viviendas, todos funcionan acentuando el relato, no sólo con su música o su baile, también con su presencia: en esta representación los cuerpos son muy importantes… Y el piano, un lastimoso piano rescatado del viejo almacén de un trapero. Ver bailar a este objeto inerte, escuchar su respiración, observar cómo se mueve o se esconde agazapado en el campo.

Israel Galván, además, esta evocando, mostrándonos por última vez, unos cuerpos que irrevocablemente hemos perdido para siempre. El marco extremo que la barbarie nazi ha marcado para nuestro tiempo es irreversible. El nuevo cuerpo biopolítico que emerge, para bien o para mal, está marcado por esa eugenesia, y nuestra anatomía es ya parte de la administración, del consumo capitalista, de la sociedad de la información. Por el camino se perdieron otros cuerpos, cuerpos tanatopolíticos, clasificados para la muerte. Cómo los judíos o los locos, el cuerpo de los gitanos ha sido aislado e identificado en pos de su desaparición. La gestualidad que despliega Israel Galván quiere recuperar esos restos: una pierna tensa hundiéndose en la tierra o el polvo sacudido bajo el temblor de los pies; esa física perdida vuelve a presentarse ante nuestros ojos. Quizás, una de las emociones que continua deparándonos el flamenco es esa, aún perviven en su hacer gestos y actitudes que ya dábamos por desaparecidas.

Israel Galván somete su cuerpo a una especia de análisis, verdadera terapia psicoanalítica que no depende del diván para desplegarse por toda la escena. No se trata sólo de estas referencias a lo imaginario, lo simbólico o lo real que anudó Lacan en sus lecturas psicoanalíticas. En muchos sentidos, lo que vemos, tiene que más ver con invocaciones anti-edípicas o manifestaciones salvajes del animal que continuamos siendo. Aquí el cuerpo es más zôe que bios, más superviviente zoológico que homo sapiens. Lo cierto es que estamos en un registro en el que lo psíquico reina y gobierna. Cómo ha señalado Slavoj Zizek, la hora del psicoanálisis, de alguna manera, terminó con el tiempo mítico de la gran Ópera. Un inorgánico mundo real se abría paso entre los símbolos y las imaginaciones de la obra de arte total. Ese desgarro está puesto encima de nuestro escenario.

Israel Galván
sabe que no está a la altura, si, desde las tierras bajas nunca se podrán alcanzar las altas cumbres de la figuración o los dilemas teológicos de lo que debe o no puede ser representado. Los materiales con los que trabaja son bajos, exóticos, excéntricos, mercaderías kichst muchas veces. ¿Qué hacía Ramón Perelló escribiendo canciones para películas nazis o anuncios publicitarios para el enemigo que le tenía encerrado en un campo de concentración? Todavía nos preguntamos como el flamenco puede destilar el pathos de una seguiriya de entre tanta quincalla meridional, tanta tela de flores bordada y dorados mocárabes para turistas. Georges Didi-Huberman brindaba a Israel Galván una historia recurrente, una leyenda: momentos antes de su muerte en la cámara de gas, los gitanos continuaban bromeando, cantando, haciendo el amor. Son trampantojos vitales, historias que nos afianzan en la vida, engaños, seguramente, para felicidad de los supervivientes. Y es que no sólo la muerte y el silencio, esa fiesta y esa alegría están también en el centro del espectáculo, irremediablemente unidos.


Pedro G. Romero
trabaja con Israel Galván la dramaturgia y dirección artística de Lo Real/Le Réel/The Real.

Créditos ⬇

Duración105 minutos
Una producción de Teatro Real de Madrid
En coproducción con Théâtre de la Ville de Paris, Mercat de les Flors de Barcelona, Stadsschouwburg Amsterdam + Flamenco Biënnale Nederland,
Ludwigsburger Schlossfestspiele y el Festival Internacional de Música y Danza de Granada
Con la colaboración de Instituto Andaluz del Flamenco de la Junta de Andalucía
Baile Israel Galván, Isabel Bayón y Belén Maya
Cante Tomás de Perrate y David Lagos
Guitarra Juan Gómez “Chicuelo”
Saxofón Juan Jiménez Alba
Piano Alejandro Rojas Marcos
Percusión Antonio Moreno
Violín y theremin Eloisa Cantón
Baile, palmas y jaleos Bobote y Uchi
Guitarra y cante Caracafé
Banda de Judíos y Gitanos Sistema Tango
Actores Pablo Pujol y Pepe Barea
Coreografías y guión musical Israel Galván
Dirección artística Pedro G. Romero
Dirección de escena Txiki Berraondo
Dramaturgia T.Berraondo, P.G.Romero e I.Galván
Guión y documentación musical Pedro G. Romero
Dirección musical Juan Jiménez Alba
Música original Juan Gómez “Chicuelo”
Repetidor de baile Marco de Ana
Ayudante de dirección y regiduría Balbina Parra
Diseño de iluminación Rubén Camacho
Diseño y construcción de decorados Pablo Pujol y Pepe Barea
Sonido Pedro León y Eloy Sansón
Diseño de vestuario Soledad Molina
Coordinación técnica Pablo Pujol
Productora Amapola López (A Negro Producciones)
Producción ejecutiva y distribución Cisco Casado y Chema Blanco (A Negro Producciones)
Proyección Canta gitano (1982), Tony Gatlif
Estreno en el Teatro Real de Madrid el 12 de diciembre de 2012

Textos cantados ⬇

Granaína
(popular)
Pregúntale si me quiere
Como que sale de ti
Tú le preguntas si me quiere
Y si te dice que no
Dile qué motivo tiene
O qué daño le he hecho yo.

Malagueña
(popular)
A que tanto me consientes
Si tú no me has de querer
A que tanto me consientes

Mátame ya de una vez
Porque yo te perdono la muerte
Ay que ya no quiero padecer
Se me apareció la muerte.

Hitler en mi corazón
(Anthony & The Johnsons / trad. David Lagos)
Cuando yo busqué en mi la bondad
Encontré a Hitler en mi corazón

Él me está susurrando
Que el amor seguro brotará

Del Pozo de la Sangre
Que en vano derramada fue
El Pozo de la Sangre
La La La …

Caigo en un abismo
Precipicio de bocas abiertas
De par en par
Par en par
Son bocas de violadores

No me castigues
Por querer tu amor dentro de mí
No me castigues

Encuentro a Hitler en mi corazón
De los muertos crecen flores
De los muertos crecen flores
Encuentro a Hitler en mi corazón

Tangos griegos
(Yiorgis Batis / trad. Adek Stam)
Gitanilla en el Hamam
Yo pago lo que haga falta
Para que te vengas a bañar
Para que no te caigas muerta.

Cuando te pones el fez
Con sus hilos dorados
El cielo tiembla y se cae
Con todas sus estrellas.

Cuando te pones el pañuelo
Y la florecilla en la oreja
El cigarrillo en la mano
Y andando por los garitos.

KARAWANE
(Hugo Ball)
Jolifanto bambla o falli bambla
Großiga m’pfa habla horem
Egiga goramen
Higo bloiko russula huju
Hollaka hollala
Anlogo bung
Blago bung blago bung
Bosso fataka
Ü üü ü
Schampa wulla wussa olobo
Hej tatta gorem
Eschige zunbada
Wulubu ssubudu uluwu ssubudu
Tumba ba-umf
Kusa gauma
Ba-umf

Soléa
(popular)
Grandes fatigas me entraron
Y muchas ganas de llorar
Me vi metío en un tren
Y la máquina echó a andar.

Railitos de acero
Me llevan por un camino
Que no sé si es malo o bueno.

Te estoy queriendo a ti
Con la misma violencia
Que lleva el ferrocarril.

Yo no me monto en el tren
Ni en segunda ni en tercera
Una vez que yo me monte
Tiene que ser en primera.

Vámonos, vámonos
Que viene el tren y nos escapamos.

Jota de los Ratas
(Felipe Pérez y González, Joaquin Valverde y Federico Chueca)
Soy el Rata primero
Y yo el segundo
Y yo el tercero…
Siempre que nos persigue
La autoridad,
Es cuando muy tranquilos
Timamos más.

Nuestra Fe de bautismo
La tiene el cura
De Saladero.

Neoclor
(Mariana Cornejo)
Camisetas, camisones
con más pringue que un par de jamones
Ay qué ropas más negras te pones
¡Qué dolor! Que tengo un marido que nunca se entera
Neoclor, Neoclor, regadera
Este blanco no lo da cualquiera
Neoclor, Neoclor de Tres Sietes
Lejía, lejía y mucha lejía
¡Más fresca, más limpia, más blanco, más tó!
¡Neoclor!

Triana, Triana
(Juan Mostazo, José Muñoz Molleda, Antonio García Padilla, Antonio Martínez del Castillo)
¡Triana, ay mi Triana!
En su río de cristal
Tantas veces me miré


Y en tus calles de jardines perfumados

La frente me besó la luna
Yo no tengo más tesoro ni caudal
Que el barrio que me dio mi cuna


Las campanas de mi Triana

Soleares trianeras
Quejíos del alma son
Con más gloria cuando vuelva
Triana, te voy a ver yo


Te perdí ya, barrio mío
Igual que el moro a
Graná
Mira si es grande mi pena
que ya no sé ni llorar


Cucal
(publicidad)
Las cucarachas nacen
Crecen
Se reproducen
Y con la nueva fórmula de Cucal
Mueren y desaparecen
Cucal de Cruz Verde
Eficacia aprobada.

Milonga
(Gitano de Oro, Pepe Marchena)
Son palabras de amores
Las órdenes del Coronel
Pidiendo nuestros favores
Sonaban en el cuartel


Entonces se le obedecía.

Los Piconeros
(Ramón Perelló, Juan Mostazo)
Ya se ocultó la luna, luna lunera
Ya abierto su ventana la piconera,
mare,
Y el piconero, va a la sierra cantando
Con el lucero, con el lucero.


Ya viene el día, ya viene mare,
Alumbrando su clara los olivares

Por su culpa
culpita yo tengo,
Negro negrito mi corazón.


Alegrías/Bulerías
(popular)
Me voy pa Alemania,
Y no a divertirme,
Me voy a tomar un veneno,
Pa yo morirme.

Ay no lo hagas malamente conmigo
que yo soy santo y bueno.

Nada más quieres dinero gitana.

Todesfuge
(Paul Celan)
Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana
y en la noche bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire
no se yace estrechamente en él
un hombre habita en la casa
juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania
tus cabellos de oro Margarita
lo escribe y sale de la casa
y brillan las estrellas silba a sus mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche

te bebemos a mediodía
la muerte es un maestro venido de Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarita
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña
la muerte es un maestro venido de Alemania
tus cabellos de oro Margarita
tus cabellos de ceniza Sulamita


Plegaria
(Eduardo Bianco)
Plegaria que llega a mi alma
Al son de lentas campanadas,
Plegaria que es consuelo y calma
Para las almas desamparadas.
El órgano de la capilla
Embarga a todos de emoción
Mientras que un alma de rodillas
¡Pide consuelo, pide perdón!

¡Ay de mí!... ¡Ay señor!...
¡Cuánta amargura y dolor!
Cuando el sol se va ocultando
(Una plegaria)
Y se muere lentamente
(Brota de mi alma)
Cruza un alma doliente
(Y elevo un rezo)
En el atardecer.

1940
An meinem Geburtstag /El día de mi cumpleaños
Aufmarsch in Holland/Marcha sobre Holanda
Die deutschen Truppen marschierten auf/Las tropas alemanas desfilaron.
Ich besuchte die zweite Klasse/yo iba al segundo curso.
Mein Klassenvorstand/Mi encargado en la clase.
Ein hochgewachsener Mann, mit glattem Haar streng zuruckgekämmt/Un hombre alto con el pelo liso peinado rigurosamente hacia atrás.
Die Flammen strebten gegen den Himmel und Rauch stieg auf/Las llamas anhelaban el cielo y el humo se alzaba
Und er zeigte auf mich/Y él me señaló
Und er sagte zu mir : schnell, raus, ohne zu atmen/Y él dijo: rápido, fura de aquí, sin respirar
In den Viehwagonen/En los vagones de ganado
Vier Tage und vier Nächte lang/Durante 4 días y 4 noches
Später fuhren wir durch seltsam klingende Ortschaften/Más tarde transitamos por lugares de nombres extraños
Polnische Namen/Nombre polacos
Viele Viehwagone/Muchos vagones de ganado
Für dich ist die Schule zu Ende/Para ti se acabó la escuela
Alle waren voller Kohle/Todos estaban cubiertos de hollín
Wir wurden rasiert/Fuimos afeitados
Sie tätowierten uns eine Erkennungsnummer ein/Nos tatuaron un número de identificación
Er sagte:Die schwarzen Krähen haben unser Land seit vielen Jahren  überfallen/Los cuervos negros han asaltado nuestro país desde hace muchos años.


GALERÍA


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