ESP | ENG | FRA

Israel Galván nos adelanta cómo serán sus colaboraciones en la Bienal de Flamenco de Sevilla


 El bailaor y coreógrafo sevillano bailará para el guitarrista Dani de Morón y se embarca en la dirección y coreografía del próximo espectáculo de la bailaora Isabel Bayón, ‘Dju-Dju’

Israel Galván sorprenderá a todos en la próxima Bienal de Flamenco de Sevilla de 2016, pero será de manera diferente a la habitual de los estrenos de otras ediciones. Galván estará presente en dos espectáculos, aunque el fondo y la forma no serán nada previsibles, como por otro lado es ‘marca de la casa’. Así, la próxima Bienal de Flamenco 2016 contará con la colaboración especial de Israel Galván en el espectáculo del guitarrista Dani de Morón (en el Real Alcázar, el 21 de septiembre) y como director y coreógrafo del ambicioso estreno absoluto de la bailaora Isabel Bayón titulado ‘Dju-Dju’ (en el Teatro de la Maestranza, el 26 de septiembre), dos citas ineludibles en esta edición que comienza el 8 de dicho mes.

Israel Galván empieza por tanto a desgranar en qué consistirán ambas participaciones en la Bienal, con el afán de “no cometer ‘spoilers’ y que la gente acuda con expectación y ganas de dejarse sorprender”, como él mismo nos asegura.

Una “conversación especial” con Dani de Morón

Al hablar de Dani de Morón, el bailaor sevillano hace especial hincapié en su virtuosismo rítmico, “como si en realidad se tratara de un percusionista, pero que usa cuerdas en vez de otro instrumento”. En los ensayos que ha habido hasta ahora, Galván afirma que “con Dani parece que la guitarra bailara conmigo, incluso como si volara”, y continúa desvelando que su colaboración no estará basada en la habitual figura del bailaor-colaborador, sino que “asistiremos a una conversación, una búsqueda mutua entre la guitarra y el baile”. Continúa Israel Galván aludiendo a los orígenes del tocaor de una tierra tan flamenca como Morón de la Frontera, y su cercanía al ‘blues’, “lo que nos permite jugar con esas raíces y toda la variedad rítmica de ambos estilos”.

Finalmente, el bailaor y coreógrafo nos deja la miel en los labios sobre esos minutos de colaboración que se plantean “como si fuéramos dos niños jugando, más bien dos gemelos entre palmas y jaleo, con un interesante juego de espejos que hable al espectador de duplicidades, de identidades…”. Un buen sabor de boca el que dejará esta “conversación especial” entre tocaor y bailaor como los que también prometen otras excepcionales colaboraciones a partir de las voces de Arcángel, Rocío Márquez, Pitingo, Jesús Méndez o  Duquende.

El ‘Dju-Dju’ de Galván para Bayón

Por otro lado, el bailaor se deshace en elogios y comentarios sobre la coreografía que está ultimando y dirigirá para Isabel Bayón, que no es la primera en su trayectoria, ya que todos sus espectáculos son coreografías propias, así como para el Ballet Nacional u otros nombres propios del baile como Belén Maya, Rubén Olmo, o su hermana, la también bailaora, Pastora Galván.

Entre los elogios que dedica a Isabel Bayón, Galván sentencia que “es mi bailaora fetiche, siempre tiene un as bajo la manga, ¡siempre sorprende!”, y añade que su relación profesional comenzó con el espectáculo ‘Lo Real / Le Réel / The Real’ (2012), en el que ella participaba junto a otros artistas, y donde se estableció una sintonía artística evidente. La ambiciosa idea de ‘Dju-Dju (juego onomatopéyico del ‘Yuyu’ que nos sugiere el miedo)  surgió porque “la Bayón es muy supersticiosa, y cuando nos sentamos para planificar la coreografía descubrimos que queríamos exorcizar esos miedos en el escenario,  a través del baile”. Así que con la inestimable ayuda una vez más del artista multidisciplinar Pedro G. Romero, se optó por realizar una revisión de lo esotérico centrada en la simbología  de los amuletos, en la energía… “¡y en los sustos!, porque va a haber algún que otro susto”, advierte Galván. En este momento, Romero apunta que “desde la aparición de los gitanos en la cultura europea, lo sobrenatural les acompaña […] Antes que el dju-dju o el vudú –hijos directos de la explotación colonial en Centroáfrica o en el Caribe- encarnaran el miedo hacía lo extraño, los gitanos encarnaban ese lado maldito”. Entre los ejemplos que plantea Pedro G. Romero en esta peculiar relación entre gitanos y el miedo llevados al flamenco se encuentra ‘El Amor brujo’ de Manuel de Falla, “Superstición Andaluza” un film pionero del género fantástico realizado por Segundo de Chomón en 1912 o varios personajes y situaciones creadas por Federico García Lorca a lo largo de su obra.

Por otro lado, el bailaor comenta que en esta ocasión, se trata de hacer un espectáculo coral, donde el baile de Bayón estará acompañado de las bailaoras Alicia Márquez y Nieves Casablanca, en definitiva, un trabajo en torno a la Escuela sevillana de Baile Flamenco marcadamente femenino, ya que en estos momentos hay una estupenda generación que además permite abrirse a otros caminos de experimentación, siempre desde el respeto a la tradición. “Yo las veo como recipientes  diferentes que coreográficamente funcionan muy bien en el escenario, aportando cada una el saber y el arte que transmiten en sus escuelas”, concluye en este apartado Israel Galván.

Sobre el aspecto musical, el coreógrafo quiere rendir un homenaje a aquellos grandes guitarristas para los que la música ha supuesto una liberación en su más amplio sentido, como por ejemplo el Niño Miguel, Riqueni o Manolo Sanlúcar. Este instrumento estará presente en las manos de Jesús Torres, acompañando el cante de David Lagos,  además de incorporar la instrumentación de Alejandro Rojas-Marco, que aportará el órgano y clavicordio en la búsqueda de la guitarra antigua, con sabor al clavicémbalo de Scarlatti, compositor italiano afincado en España. “Se trata de crear un aura conectada con la energía, a partir de la propia energía que generan la música y los instrumentos, y que ésta soporte toda la idea coreográfica”, apunta Galván.

En suma, ‘Dju-Dju’ es también una nueva reunión del equipo técnico habitual de Israel Galván centrado en la figura de Isabel Bayón, y sobre todo  va a ser un “rito íntimo, un aquelarre doméstico de varias personas en un espacio vacío donde al público no le quedará más remedio que implicarse, sobre todo con la presencia de un ‘ente’ que también será protagonista…”, y así concluye y nos deja nuevamente Israel Galván, expectantes y con ganas de asistir a un nuevo montaje donde el estremecimiento no sólo vendrá de la mano de lo artístico…

Consigue tus entradas para La Bienal, aquí.

[Imagen de portada: Luis Castilla. Imagen sobre este artículo: Gabi Mangeri]

Tags: Israel Galván, Danza, Flamenco, Sevilla, Isabel Bayón, Dani de Morón, Dju-Dju, Bienal de Flamenco de Sevilla

En colaboración con: